Proyectos energéticos que impulsarán la demanda eléctrica en México 2025-2030.
- Grupo Edmar

- 30 dic 2025
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Diciembre 30, 2025 - Proyectos energéticos que impulsarán la demanda eléctrica en México 20025-2030.

Proyectos energéticos que impulsarán la demanda eléctrica en México 2025-2030.
México se encuentra en un punto clave de su historia energética. En los próximos años, el país no solo enfrentará un crecimiento natural en el consumo de electricidad, sino una transformación profunda impulsada por cambios económicos, industriales y tecnológicos. Entre 2025 y 2030, la demanda eléctrica aumentará de forma acelerada, presionando a la infraestructura existente y obligando a empresas, desarrolladores y autoridades a tomar decisiones estratégicas desde hoy.
Factores como el nearshoring, la digitalización de procesos, el crecimiento de la industria manufacturera, la movilidad eléctrica y la modernización de ciudades están creando una necesidad urgente de mayor capacidad eléctrica, redes más confiables y equipos mejor diseñados. Ya no se trata solo de tener energía, sino de contar con infraestructura que garantice continuidad operativa, seguridad y cumplimiento normativo ante la CFE.
En este escenario, los proyectos energéticos y de infraestructura que se desarrollen en los próximos años marcarán el rumbo del sector. Entenderlos permite anticiparse, planear inversiones y elegir correctamente a los proveedores que acompañarán este crecimiento.
Nearshoring y expansión de parques industriales.
El fenómeno del nearshoring seguirá siendo uno de los principales detonantes del consumo eléctrico en México. Empresas internacionales están trabajando o ampliando operaciones en el país para reducir costos logísticos y acercarse al mercado norteamericano. Cada nueva planta industrial representa una carga eléctrica significativa desde el primer día de operación.
Los nuevos parques industriales no solo requieren energía, sino infraestructura eléctrica completa desde el diseño, incluyendo:
Subestaciones propias.
Transformadores de alta capacidad.
Celdas de media tensión confiables.
Además, muchas de estas empresas operan 24/7, lo que exige equipos con alta eficiencia y baja tasa de fallas. En muchos casos, la red existente no fue diseñada para este nivel de demanda, por lo que es común que se requieran ampliaciones o nuevas subestaciones.
Centros de datos y la economía digital.
El crecimiento de la economía digital está impulsando la llegada de centros de datos de gran escala a México. Estas instalaciones son altamente intensivas en consumo eléctrico y no toleran interrupciones, lo que las convierte en uno de los usuarios más exigentes del sistema eléctrico.
Un solo data center puede consumir lo mismo que una pequeña ciudad, y su operación depende de:
Transformadores dedicados.
Infraestructura redundante.
Equipos de media tensión de alta confiabilidad.
Además, estos proyectos suelen crecer por etapas, lo que obliga a planear desde el inicio una infraestructura escalable. Esto incrementa la demanda de soluciones eléctricas bien diseñadas y adaptadas a cada proyecto.
Electrificación del transporte y movilidad eléctrica.
Entre 2025 y 2030, la movilidad eléctrica dejará de ser una tendencia emergente para convertirse en una realidad operativa. No solo crecerá el número de vehículos eléctricos particulares, sino también proyectos de mayor impacto como:
Transporte público eléctrico.
Flotas industriales y logísticas.
Centros de carga rápida y ultrarrápida.
Cada uno de estos proyectos requiere adecuaciones eléctricas importantes, desde nuevos transformadores hasta refuerzos en media tensión. En zonas urbanas e industriales, esto implicará una mayor presión sobre la red existente, generando oportunidades para proyectos de modernización y expansión eléctrica.
Proyectos de generación y refuerzo de la red eléctrica.
Para atender el crecimiento en la demanda, México deberá invertir no solo en generación, sino también en infraestructura de transmisión y distribución. De poco sirve generar más energía si no se puede transportar o distribuir de forma eficiento.
Los próximos años traerán:
Nuevas centrales de generación.
Ampliaciones de subestaciones existentes.
Proyectos de refuerzo de la red.
Aquí es donde los equipos eléctricos juegan un papel clave, ya que cualquier falla en esta etapa puede afectar a miles de usuarios. La calidad de los transformadores y equipos instalados será determinante para la estabilidad del sistema.
Crecimiento del sector manufacturero y automotriz.
El sector manufacturero seguirá siendo uno de los mayores consumidores de energía eléctrica. Particularmente, la industria automotriz y de autopartes está evolucionando hacia procesos más electrificados, automatizados y eficientes.
Estas plantas requieren:
Mayor capacidad instalada.
Equipos preparados para picos de carga.
Infraestructura flexible para futuras expansiones.
Muchas instalaciones que hoy operan con infraestructura diseñada hace años tendrán que repotenciar sus subestaciones, lo que implica nuevos transformadores y actualizaciones en media tensión.
Infraestructura urbana y desarrollo inmobiliario a gran escala.
El crecimiento urbano también tendrá un impacto importante en la demanda eléctrica. Nuevos hospitales, aeropuertos, centros comerciales y desarrollos habitacionales requieren una planeación eléctrica sólida desde el inicio.
Este tipo de proyectos demanda:
Continuidad en el suministro.
Cumplimiento normativo estricto.
Equipos confiables a largo plazo.
En muchos casos, una mala planeación eléctrica termina generando sobrecostos y retrasos, lo que refuerza la importancia de trabajar con proveedores especializados desde la etapa de proyecto.
Modernización de instalaciones existentes.
No toda la nueva demanda vendrá de proyectos nuevos. Muchas industrias y edificios existentes deberán actualizar su infraestructura eléctrica para soportar mayores cargas, nuevos equipos o cambios en la operación.
Esto incluye:
Sustitución de transformadores antiguos.
Actualización de celdas de media tensión.
Adecuaciones para cumplir con normativas actuales de la CFE.
Este tipo de proyectos seguirá creciendo, especialmente en instalaciones que ya operan cerca de su límite.
Entre 2025 y 2030, la demanda eléctrica en México crecerá impulsada por proyectos industriales, tecnológicos y urbanos de gran escala. Prepararse con infraestructura eléctrica adecuada ya no es ventaja competitiva, es una necesidad operativa.
Anticiparse hoy, elegir bien los equipos y trabajar con proveedores confiables será clave para asegurarse la continuidad y el éxito de los proyectos del futuro.





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